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Duelo

Sunset Castle

[…]Desde que el traidor se había marchado, todo era diferente. Se había llevado consigo su posesión más valiosa, entregada en la cúspide de una relación tan profunda como la que podría haber tenido cualquier padre con su hijo; pero ese espejismo había terminado en un parricidio figurado. Era culpa suya, y sólo suya. Muchas muertes se podrían haber evitado si el traidor hubiera permanecido fiel a su casta… incluso la de ella. Eso era lo que más le perturbaba; ni siquiera la considerable disminución de sus reservas de energía le había afectado tanto como aquella pérdida.

El Castillo había conocido pocas veces a una lideresa como aquella; el simple hecho de saber que sus hasta entonces compañeros, iguales a él a todos los niveles, pretendían erigirlo como nuevo Señor del Castillo, le hacía revolverse en su asiento. Por respeto aún vestía de un riguroso negro, y ocupaba cualquier silla que no fuera la de su más que posible antecesora. Y a ese ritmo, si seguía revolviéndose, la silla no tardaría en ceder.

[…]

Ojeó una vez más el periódico de aquella mañana, incrédulo. Pese a que las palabras “muerte” y “traición” ocupaban la mayor parte de sus pensamientos, martilleándole los tímpanos prácticamente a cada segundo, el mazazo de aquella noticia había abierto un hueco lo suficientemente grande en su nube de negatividad como para desviar su atención durante más de diez minutos.

EL CONCILIO ELEMENTAL SE DISUELVE

Divergencias de estrategia en el Consejo de los Cinco han provocado la ruptura de las relaciones.

Esta mañana la Escuela Elemental Estatal ha comunicado la disolución inmediata del Concilio Elemental tras una escalada creciente de tensiones en el Consejo de los Cinco. Fuentes internas revelan que el motivo inicial de estas tensiones vino del lado de los sirvientes del Fuego. El Maestro Piromante habría propuesto una estrategia de acción que al parecer no acabó de convencer a los otros cuatro miembros del Consejo.

No se han desvelado las propuestas concretas que habría planteado el Maestro Piromante, pero ciertas informaciones apuntan a un desacuerdo sobre el plan de actuación en La Tumba. El reciente hallazgo de nuevas cámaras en el complejo, situado en el extremo más septentrional de la Cordillera, causó un gran revuelo entre los sirvientes de la Tierra, y a día de hoy aún no está claro cómo pretende el Gobierno de Álkali manejar la situación.

La falta de una legislación clara sobre los hallazgos de estas características ha sido durante los últimos años el caballo de batalla de la Oposición, y parece claro que el carácter mestizo del Presidente podría haber generado enfrentamientos dentro del Consejo de los Cinco. El Concilio Elemental ha sido desde hace tres siglos una institución independiente, con poder propio sobre el presupuesto de I+D+I dedicado a la Energética Elemental. Esta disolución marca un hito en su dilatada historia, pues nunca se había producido. Los estatutos de la institución son claros en este sentido: al disolverse el Consejo de los Cinco, todos sus miembros deben de ser elegidos nuevamente.

Este cambio de paradigma pone en una difícil situación al Gobierno actual, que contaba con hombres de confianza en el Consejo de los Cinco. La crisis energética sigue restando popularidad al equipo de gobierno y esta noticia sólo hará que los problemas se recrudezcan debido a los posibles hostilidades que surgirán entre los diferentes servidores elementales. Aún no se conocen los candidatos a ocupar un asiento en el Consejo de los Cinco, pero…

Dejó la noticia en el mismo punto que las últimas tres veces. Él era un hombre de hechos, no de especulaciones y posibilidades; al menos ya no. La época en la que soñar era gratis había pasado. Sentía que había hecho todo lo correcto y que aún así se estaba fallando a sí mismo, pero era lo que el mundo esperaba de él. Era lo que ella querría.

En ese instante casi pudo volver a verla sentada en el lugar que como Señora le correspondía. Casi pudo oír su voz susurrándole lo que tenía y lo que no tenía que hacer. Pero la duda también se había convertido en compañera habitual en sus pensamientos. El tiempo que no pasaba pensando en dar con el traidor y vengarse, lo pasaba dilucidando si escuchar a su corazón o hacer lo que se esperaba de él.

Muchas noches se sorprendía a sí mismo con una respuesta clara y evidente: “No tengo por qué hacer esto, hay otras personas más capacitadas que yo.” El problema era que la gente del Castillo le adoraba. Y ser Señor del Castillo era una cosa, pero ser miembro del Consejo de los Cinco era otra muy diferente. Todos los Maestros del Rayo del Consejo habían sido en su momento Señores, y por todos era sabido que los miembros del Consejo de los Cinco era los servidores elementales más fuertes y sabios de sus respectivas casas. Él, en cambio, se sentía desprotegido e ignorante como un recién nacido.

Si no podía proteger a su propia gente, a la persona que amaba, ¿cómo iba a desentrañar los misterios de la Energía Elemental? ¿Cómo iba a encabezar algún tipo de misión suicida sin su antiguo poder? Sin su reliquia, para su horror, era poco más que un servidor elemental estándar, un simple humano con unos cuantos voltios de más en el organismo .Lo había perdido todo, o casi.

Aún le quedaba gente en la que confiar, o eso quería creer. En aquellas escasas ocasiones en las que se imaginaba como Señor del Castillo se dedicaba a elegir a su Consejo privado. Eran apenas cinco personas, pero en ese momento estaba casi seguro de que todas y cada una de ellas lo necesitaban tanto como él a ellas. O eso quería creer.

Porque, en lo más profundo de sus pensamientos, de nuevo arraigaba la duda. Porque, en ese momento en el que tenía al alcance de su mano un poder que nunca esperó conseguir, se sentía cansado. Porque todo aquello en lo que creía y que defendió a capa y espada se había desmoronado como un castillo de naipes. Porque, en definitiva, pese a estar en el punto de mira de medio país, pese a sentir el calor de toda su gente y pese a tener el apoyo de unos cuantos amigos de verdad, pese a que su recuerdo le acompañaba a todas partes aunque no siempre de la mejor manera, se sentía solo. Más solo que nunca.

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