Archivo de la categoría: Música

La historia de Metal Gear Solid a través de sus temas vocales

MGS

Metal Gear Solid es una de las franquicias de más renombre y éxito de la industria de los videojuegos. Su director, Hideo Kojima, es considerado uno de los gurús del sector, y cada nueva entrega supone un punto de inflexión en la  vida útil de la consola en la que aparece. No es de extrañar, por tanto, que con la quinta parte a la vuelta de la esquina medio mundo esté revolucionado, incluyéndome a mí. Metal Gear Solid V: The Phantom Pain, como continuación directa del adelanto que supuso Ground Zeores, va a tratar de rellenar el vacío argumental entre los eventos del juego canon más reciente, Metal Gear Solid: Peace Walker (PSP, 2010), y el primer título de la saga, Metal Gear (MSX, 1987), dado que la historia principal quedó cerrada a nivel de guión con Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots (PS3, 2008).

La venganza será la temática central entorno a la que gire el desarrollo de The Phantom Pain, mostrándonos, a priori, la caída de Big Boss, ahora conocido como Venom Snake, en el lado oscuro. Y digo a priori porque hay varias teorías que apuntan a que MGSV va a ser una “kojimada” al estilo Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty (PS2, 2001); por si no sabéis a lo que me refiero, os sugiero que dediquéis unos minutos a leer la Teoría VR aquí. Así que lo que en principio parecería un argumento simple y directo podría acabar torciéndose en uno de los mayores giros de guión de la historia del videojuego, para alegría de unos y rabia de muchos otros, pues recordemos que lo de Raiden en general no hizo demasiada gracia. En cualquier caso, siga el camino que siga, el guión no dejará de ser una de las piezas centrales de este nuevo capítulo de la saga, y aprovechando que su lanzamiento está a menos de un mes vista me ha parecido una buena idea rememorar la historia de cada entrega principal de un manera un tanto particular: a través de sus temas vocales. Estas canciones son tan seña de identidad de la saga como el mismísimo Solid Snake, y muchas de ellas encierran un mensaje bastante esclarecedor sobre el tema que trata cada título; vamos a repasarlas desde el primer Metal Gear Solid, lanzado en 1998 para la primera PlayStation.

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25 Vinilos que quiero para ayer en mi estantería

Sí, ya sé, lo de los vinilos es una moda de los hipster que tarde o temprano se pasará, pero qué queréis que os diga, las sensaciones que transmiten sobrepasan con mucho al pequeño CD y al cada vez más impersonal formato digital. Ese ritual de abrir el estuche, sacar el primer vinilo, colocarlo en el plato, pinchar la aguja y saborear cada nota es algo que no se puede expresar con palabras, pues es algo que se vive. En los últimos días he estado organizando un poco mis pertenencias, y esta mañana, colocando mi estantería musical, me ha dado por pensar que me faltan muchos (demasiados) discos y vinilos en mi colección, así que aquí va una lista con los 25 vinilos que me encantaría tener (¡aunque no existan o estén descatalogados!).

No he querido incluir discos que ya tenga en un formato estándar, por lo que ni son todos los que están, ni están todos los que son. Aún así, pienso que es un buen acercamiento a lo que en algún momento de mi vida miraré y, con orgullo, exclamaré: “¡Esta es mi biblioteca musical!”. Notaréis una notable falta de lanzamientos previos a los años 90, pero confío en heredar la colección de vinilos de mi padre en algún momento, así que no tengamos prisa. Espero que sea de vuestro agrado y que, de paso, no os falten ideas nunca para hacerme algún que otro regalo, ¿eh? 😉

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Lista actualizada a 12 de agosto de 2015

Selección musical Junio 2015

Wilderun

Bueno, como ya sabéis, una de mis principales distracciones diarias es escuchar música. Si bien tengo unas preferencias bastante marcadas, siempre me gusta indagar en nuevos estilos, artistas y álbumes. Creo que con estas listas que me iré haciendo cada cierto tiempo reflejaré bastante fielmente mi estado anímico-musical actual, y vosotros podréis leerme diciendo cuatro mierdas de las canciones que ponga. ¿Que para eso está Last.fm? Pues sí, pero así me hago el chulo, Patricia. Así que nada, os dejo con las 9 canciones de este mes que, además, podéis escuchar en la lista de reproducción de Spotify situada al pie del blog.

Riverside Hyperactive

Anno Domini High Definition, 2009

Con el Be Prog! a la vuelta de la esquina, el repaso de los grupos que van a formar parte del cartel empieza a coger peso en mis escuchas diarias. Riverside tienen un catálogo relativamente amplio, pero ninguna de las canciones de apertura de sus discos tiene la potencia de Hyperactive, un pelotazo ideal para ponerse las pilas en estos días tan calurosos.

Mike OldfieldNuclear

Man on the Rocks, 2014

Esta pasada semana se ha celebrado en Los Angeles el E3, y tal y como marca la tradición, Hideo Kojima ha presentado un trailer de su nuevo Metal Gear Solid, con la particularidad de que éste será el último. Mike Oldfield prestó está intensa Nuclear para uno de los trailers anteriores de The Phantom Pain, y aún a día de hoy me sigue poniendo los pelos de punta.

The HorrorsStill Life

Skying, 2011

Tras muchas tardes de Spyro 2, ayer mismo tuve la oportunidad de ver a The Horrors en directo a un ratio precio-duración exorbitado, aunque hay que reconocerles que sobre las tablas llevan su música a otro nivel. En concreto Still Life es uno de sus himnos, y como tal fue de lo más coreado de la noche; su estribillo aún resuena en mi cabeza, transportándome a ese lugar tan particular que sólo los ingleses conocen.

InhalerFoals

Holy Fire, 2013

Hace unos días podíamos escuchar el nuevo tema de Foals, que vuelven este año con la continuación de su Holy Fire, del cual rescato este fantástico tema, Inhaler. Ese ritmo palpitante, que como la seda pasa del trote al galope, constituye una verdadera explosión sonora que me hace sentir rodeado de sal y arena, de cerveza y sangría, y de fuego y palmeras.

Run the JewelsCrown

Run the Jewels 2, 2014

Una de las cosas que más me gustó del segundo LP de Run the Jewels fue la capacidad que tenían las bases de brillar por sí mismas. Crown juega con esta baza hasta las últimas consecuencias, combinando coros dispersos con una cadencia electrónica que se entremezclan con toques guitarreros aquí y allá, evocándome esa tórrida hora después de comer en la que me da por rapear like a nigga.

WilderunThe Faintest Echo (Ash Memory, Part IV)

Sleep at the Edge of Earth, 2015

La sorpresa del año para mí; Wilderun se han sacado de la manga uno de los discos de metal progresivo (con toques folk) más potentes del año. Su fuerte sentido de la melodía hace que te pases horas tarareando sus riffs y estribillos, y concretamente el de The Faintest Echo, la cuarta parte de la suite de intrducción, lleva rondándome la cabeza toda la semana.

Porcupine TreeBonnie the Cat

The Incident, 2009

El último álbum de estudio de Porcupine Tree no es uno de mis favoritos, pero Bonnie the Cat, en cambio, me parece una de las mejores canciones de la banda liderada durante su periodo de actividad por Steven Wilson. Bonnie the Cat condensa en 5 minutos la vocación atmosférica, experimental y metal-progresiva de Porcupine Tree, ofreciendo un final antológico. I know. What. Will be.

Kamashi WashingtonChange of the Guard

The Epic, 2015

Esta semana hablábamos por Twitter de las bondades de este disco de Kamashi Washington, un señor muy avant-garde que, además de tocar el saxo como los ángeles, se levanta por la mañana y en vez de hacer lo que haría cualquier persona normal te saca un disco de más de tres horas. Change of the Guard es un buen muestrario de todo lo que ofrece este mastodóntico triple álbum.

Garbage Not Your Kind of People

Not Your Kind of People, 2012

Y terminamos tal y como empezamos, rememorando otra de las canciones que han servido de banda sonora a Hideo Kojima para dar vida a sus trailers de Metal Gear Solid V: The Phantom Pain. Los psicodélicos puentes suenan casi a despedida, a un adiós de esos que se marcan a fuego y que recuerdas para siempre, como el maravilloso estribillo de Not Your Kind of People.

10º Aniversario de Octavarium

Los que me conozcáis personalmente probablemente habréis tenido que sufrir alguna de mis historias sobre cómo me hice fan de Dream Theater. Y si estáis leyendo esto, quedad avisados: vais a volver a sufrirlas. Todo empezó en una tarde del verano de 2007; yo por entonces no disponía de conexión a Internet en mi casa, por lo que sólo accedía a la web muy de vez en cuando, cuando visitábamos a unos familiares que sí disponían de la misma. Por entonces tenía pocas preocupaciones y muy poco importantes, o al menos todo lo importantes que podían ser para un chaval de 16 años. Entre ellas estaba esperar con ansia el lanzamiento del próximo Guitar Hero, el tercero aquel año, un juego que, casi por sorpresa, me había robado horas y horas desde que lo compré casi a ciegas en 2005.

Los meses previos al anuncio oficial del juego siempre iban precedidos por una serie de especulaciones sobre las canciones que incluiría el título. La expectación, además, era doble, pues este sería el primer Guitar Hero en incluir las versiones originales de los temas de su cada vez más amplio repertorio. Muchos se montaban listas propias, deseos que a veces colaban como filtraciones, y con una de estas me fui a dar yo. Había una gran variedad de grupos que no conocía, y otros tantos de los que sólo había oído hablar; era joven e inexperto. Así, procedí a abrir el eMule (¡qué tiempos!) y a descargar todo ese contenido. Entre todas esas canciones había una que, durante días, pensé haber descargado mal; una que duraba mucho, más de 8 minutos; una que, con cada escucha, me iba gustando más y más. Era Pull Me Under.

Con el tiempo, la lista oficial de Guitar Hero 3 salió a la luz y Pull Me Under no estaba presente, ni tampoco ninguna canción de Dream Theater, pero a mí ya me había picado la curiosidad. En septiembre del mismo año, me dio por visitar el subforo de música de Meristation, y para mi sorpresa había abiertos varios hilos sobre Dream Theater. Uno de los foreros, que llegó a ser moderador y que con el tiempo se convertiría en el batería de Obsidian Kingdom, desprendía una pasión desbordante en cada uno de sus comentarios sobre la banda, y después de pasar toda una tarde leyendo hilos al respecto, decidí seguir su consejo de iniciación y descargar tres de los discos de la banda neoyorquina: Images and Words (¡el de Pull Me Under! Seguro que aquí termina bien la canción…), Train of Thought y Octavarium.

Para entonces ya me habían puesto Internet en casa, y harto de la incompetencia del eMule me había pasado al Ares (mucho mejor, ¿verdad?). Me fui bajando canción a canción de los tres discos que me habían recomendado indirectamente, hasta que llegue a la última de Octavarium y se me encogió el espíritu. ¿Cómo que 24 minutos? ¿Qué tipo de monstruosidad es esa? Cosas del destino, con todas las canciones puestas a bajar a la vez, Octavarium fue la primera que se descargó, así que no me contuve y le di al play. La cantidad de sensaciones que me produjo esa primera escucha creo que no la he vuelto a experimentar con casi nada, y recuerdo que esa misma noche me pasé casi dos horas poniéndola en bucle. Al día siguiente, en el instituto, ya me la sabía casi entera de memoria. Estaba maravillado, aunque ya había tenido contacto previo con el progresivo, pues mi padre me lo inculcó desde pequeñito; de hecho, el primer recuerdo que tengo de mi vida es a mi padre cogiéndome en brazo mientras sonaba In The Court of The Crimson King de fondo.

La fiebre por Dream Theater en general y por Octavarium en particular fue creciendo en mí, y en un derroche de originalidad le dediqué una entrada en mi perfil de Tuenti (se os había olvidado que existía, ¿eh?). Resumiendo mucho (demasiado), esa entrada dio lugar a que mi actual pareja y yo entablásemos una amena conversación que terminó desembocando en un relación que dura ya casi 7 años. Esa entrada, además, me dio la oportunidad de expresar por primera vez mis sentimientos hacia la música, y encendió en mí una chispa que hasta hoy no se ha apagado. Decidí crear un perfil bajo la identidad de Dream Theater para tener a todos los fans informados del día a día de la banda que se había convertido en mi favorita. Con el tiempo, esa comunidad fue creciendo, hice algunos de los mejores amigos que he tenido en mi vida, creé The Shaman’s Blog y terminé sintiéndome realizado, al menos, en una de las facetas a las que más importancia atribuyo en mi personalidad: la creatividad.

Octavarium significa para mí la apertura a todo un nuevo mundo. Octavarium significa para mí el comienzo de una nueva etapa en la que conocí al amor de mi vida y a algunas de las personas más maravillosas que he tenido el placer de cruzarme. Octavarium es para mí la puerta a la música con mayúsculas, el nexo de unión con todo lo que soy y disfruto hoy en día. Octavarium fue para mí un punto de inflexión, un disco que me marcó musical, lírica y conceptualmente. Octavarium es mi disco favorito, y hoy cumple 10 años. No puedo más que estar agradecido por todo lo que me ha dado y por todo lo que, aún, le queda por dar, porque ha estado en lo malo y en lo bueno y para cada uno de los momentos especiales de mi vida he tenido un reflejo perfecto en sus canciones. Quizás no sea el mejor disco de Dream Theater, pero para mí nunca jamás habrá otro igual. Felicidades.

When death becomes musical

Deep_Dark_Sea_by_aequinox

One comes, the rain will always be. And things I am are things that should not be. They laughed at me, but we never bothered. My friends and I – there were no others. Now it comes, bolt across the blue… Shadows dance over the land… Walls high, water deep, brick and steel gathering speed. But I guess it’s just a feeling… just a feeling.

Rain may come, and rain may never be. The things you are are things I need to be. My friends were there, but they never bothered. Now there’s you and I – there are no others. It’s like when death becomes musical… it’s musical.

And it comes to make sure that he will never rise. The groans from the bellies have never cried this hard, and the eyes of the wicked ones have never been this full of dust. In the middle of the sea it waits… closer… Towards the sea we may drown, fly, fall from faith, but the pain won’t be realized, because the emotions will hit as God should, and the mountains will offer no shelter, and the clouds will be no cover… No matter where we run.

Don’t die on me. Don’t go away when I need you here, in my need… The rain will come. The rain will always be. The things I am are things that have to be. My friends have come and I never bothered. Myself and I – there is no other. It’s like the death becomes musical… It’s musical.

The Death of Music (Devin Townsend, 1997)